Aceites esenciales

Los aceites esenciales o esencias son productos apreciados ya desde la antigüedad por sus propiedades medicinales. No obstante, el interés por sus aplicaciones terapéuticas ha experimentado un notable incremento en las últimas décadas.

Se trata de mezclas complejas de sustancias orgánicas volátiles, de origen vegetal, que en su mayoría se obtienen por destilación. Como con los demás productos empleados en terapéutica, la calidad de los aceites esenciales (AE) es un requisito ineludible.

Pueden presentar diversos tipos de funcionalización. Esta diversidad estructural determina que los aceites esenciales pueden tener actividades farmacológicas muy variadas: antimicrobiana, expectorante, espasmolítica, carminativa, colerética y colagoga, antiinflamatoria, analgésica, sedante, estimulante del sistema nervioso central, etc. Estas actividades explican, total o parcialmente, el uso terapéutico de muchas drogas vegetales, así como de los aceites esenciales que de ellas se obtienen. Aquí nos referiremos únicamente a estos últimos.

Los preparados a base de aceites esenciales se administran principalmente por vía tópica, por vía inhalatoria o por vía oral, según los casos. Deben utilizarse con precaución, ya que determinados componentes pueden ocasionar efectos adversos a dosis elevadas (el transanetol y la tuyona, por ejemplo, son convulsivantes), o provocar broncoespasmo en pacientes asmáticos (esencia de trementina), o espasmo de glotis en niños pequeños (caso del mentol, el eucaliptol y el alcanfor, por ejemplo). En ocasiones, pueden desencadenar también reacciones alérgicas.

A pesar de la amplia utilización de los aceites esenciales en fitoterapia, el mecanismo de acción de sus constituyentes no siempre es bien conocido.

Sus aplicaciones

Las aplicaciones terapéuticas de los aceites esenciales son muy diversas. Sin pretender hacer una lista exhaustiva, seguidamente se incluyen algunas de ellas y ejemplos de aceites esenciales útiles en las mismas.

Trastornos del sueño, nerviosismo

Lavanda (Lavandula angustifolia Miller) se emplean tradicionalmente para aliviar síntomas leves de estrés mental, agotamiento y para ayudar a dormir.

Mejora de las funciones cognitivas

El aceite esencial de salvia (Salvia officinalis L.) ha mostrado ser beneficioso en la mejora de la función cognitiva y del estado de ánimo tanto en jóvenes voluntarios sanos como en pacientes geriátricos afectados de enfermedad de Alzheimer leve a moderada.

Trastornos respiratorios

Los catarros de vías respiratorias, rinitis, sinusitis, faringitis, bronquitis, etc.: anís verde (Pimpinella anisum L.), AE de menta piperita (Mentha piperita L.), AE de tomillo (Thymus vulgaris L.), AE de pino se utiliza como mucolítico y expectorante. (Pinus sp.), AE de manzanilla común (Chamomilla recutita L.), entre otros. El eucalipto (Eucalyptus globulus L.) es antitusivo, expectorante y antiséptico, confiere una marcada acción antiséptica, especialmente sobre las vías respiratorias, tanto en uso interno como por inhalación.

Afecciones digestivas

Trastornos como dispepsia, flatulencia, meteorismo y espasmos intestinales. Se utilizan entre otros, AE de anís verde, AE de cilantro(Coriandrum sativum L.) o AE de menta. Este último ha demostrado, además, eficacia moderada en el síndrome del intestino irritable.

Cefalea: Aplicación tópica del AE de menta.

En el dolor reumático y muscular

y en las neuralgias se utilizan aceites esenciales aplicados tópicamente, como el AE de romero (Rosmarinus officinalis L.), la esencia de trementina (Pinus sp.) o el AE de clavo (Syzygium aromaticum L.), muchas veces por sus propiedades rubefacientes.

Fuentes.
Vila, Roser; Cañigueral, Salvador; (2007). LOS ACEITES ESENCIALES EN FITOTERAPIA. Boletín Latinoamericano y del Caribe de Plantas Medicinales y Aromáticas.
Fitoterapia.net

Equipo de redacción
Alfonso Martínez
Naturista y fitoterapeuta

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